New Cannabis Workplace Protections

Once seemingly frozen in the era of Reefer Madness and the war on drugs, the right to use marijuana in your personal life continues to gradually defrost—and California is once again leading the way.

While recreational cannabis use has been legal in the State since the passage of Prop 64 in 2016 (and medical use since the ‘90s), one place where protections for private use of the drug have been glaringly absent is the workplace. Unlike with other out-of-office activities, employers in California have long had the right to test their employees for illegal drug use. And since the federal government still classifies marijuana as an illegal substance, a worker’s personal use of the drug could also legally be grounds for disciplining or even firing them.

Fortunately, California has recently taken a first step toward addressing this gap in worker protections. On September 18, 2022, Governor Gavin Newsom signed into law AB 2188, a bill that promises to limit your boss’s ability to monitor your private marijuana use while off-duty. The new law prevents employers from using certain common methods of drug testing to discriminate on the basis of an individual’s cannabis use.

AB 2188 is clearly a step in the right direction for workers and for all Californians who value their privacy. At the same time, however, the law contains some key limitations and carve-outs that are important to keep in mind. Here are a couple of questions you may have about the new law and what it does and doesn’t protect:

Although it has already been signed into law, AB 2188’s new rules aren’t set to take effect until January 1, 2024. This means that all kinds of drug testing in the workplace that are currently legal will continue to be allowed through the end of next year, and employers will still be able to take disciplinary action against employees who fail drug tests during that time.

The new law specifically prohibits employers from conducting drug tests for cannabis that target what is known as “nonpsychoactive cannabis metabolite.” This chemical appears in a person’s hair, urine, blood, and other bodily fluids after consuming marijuana and can persist in the body for as long as several weeks. Because this kind of drug test will be illegal under the new law, an employer will no longer be able to monitor an employee’s cannabis use over the long-term.

In short, no. AB 2188 is specifically targeted at preventing employers from monitoring employees’ cannabis use outside the office, where your usage doesn’t affect job performance. That’s why the law still allows employers to conduct “impairment tests” and tests that measure the amount of THC currently in the bloodstream—both are much more accurate indicators of very recent marijuana usage.

Unfortunately, these workers are specifically excluded from the new rules surrounding drug testing and disciplinary action. The exception applies both to people who work directly for federal agencies and individuals who work for private federal contractors who are required to pass a background check and/or receive security clearance. For these workers, the rules likely won’t change until the federal government changes its classification of cannabis as an illegal substance. If you work as a construction worker, you are also excluded from the new law’s protections.

The new law applies the same to job applicants as to current employees, meaning that you can’t be asked to take a drug test that targets nonpsychoactive cannabis metabolite. A potential employer can still ask you to take a drug test that targets other types of drug usage and decide not to hire you on that basis, however, so caution is always key.

Although it doesn’t protect everything, AB 2188 is a promising first step in the right direction for California workers who care about protecting livelihoods without losing out on their personal privacy. If you have any questions about any of the issues discussed in this newsletter or believe that you may have a claim against your employer, feel free to contact us at (310) 438-5555 for more information.

Nuevas Protecciones de Cannabis en el Lugar de Trabajo

Una vez aparentemente congelado en la era de Reefer Madness y la guerra contra las drogas, el derecho a usar marihuana en su vida personal continúa descongelándose gradualmente, y California una vez más está liderando el camino.

Mientras el uso recreativo de cannabis ha sido legal en el estado desde la aprobación de la Proposición 64 en 2016 (y el uso médico desde los años 90), un lugar donde las protecciones para el uso privado de la droga han estado claramente ausentes es el lugar de trabajo. A diferencia de otras actividades fuera de la oficina, los empleadores en California han tenido durante mucho tiempo el derecho de evaluar a sus empleados para detectar el uso de drogas ilegales. Y dado que el gobierno federal todavía clasifica la marihuana como una sustancia ilegal, el uso personal de la droga por parte de un trabajador también podría ser legalmente motivo para disciplinarlos o incluso despedirlos.

Afortunadamente, California ha dado recientemente un primer paso para abordar esta brecha en las protecciones de los trabajadores. El 18 de septiembre de 2022, el gobernador Gavin Newsom firmó la ley AB 2188, un proyecto de ley que promete limitar la capacidad de su jefe para monitorear su consumo privado de marihuana mientras está fuera de servicio. La nueva ley impide que los empleadores utilicen ciertos métodos comunes de pruebas de drogas para discriminar sobre la base del consumo de cannabis de un individuo.

AB 2188 es claramente un paso en la dirección correcta para los trabajadores y para todos los Californianos que valoran su privacidad. Sin embargo, al mismo tiempo, la ley contiene algunas limitaciones clave y excepciones que es importante tener en cuenta. Aquí hay un par de preguntas que puede tener sobre la nueva ley y lo que protege y lo que no protege:

Aunque ya se ha convertido en ley, las nuevas reglas de AB 2188 no entrarán en vigencia hasta el 1 de enero de 2024. Esto significa que todo tipo de pruebas de drogas en el lugar de trabajo que actualmente son legales continuarán permitiéndose hasta fines del próximo año, y los empleadores aún podrán tomar medidas disciplinarias contra los empleados que no pasen las pruebas de drogas durante ese tiempo.

La nueva ley prohíbe específicamente a los empleadores realizar pruebas de drogas para el cannabis que se dirigen a lo que se conoce como “metabolito de cannabis no psicoactivo”. Este químico aparece en el cabello, la orina, la sangre y otros fluidos corporales de una persona después de consumir marihuana y puede persistir en el cuerpo durante varias semanas. Debido a que este tipo de prueba de drogas será ilegal bajo la nueva ley, un empleador ya no podrá monitorear el consumo de cannabis de un empleado a largo plazo.

En resumen, no. AB 2188 está específicamente dirigido a evitar que los empleadores monitoreen el consumo de cannabis de los empleados fuera de la oficina, donde su uso no afecta el rendimiento laboral. Es por eso que la ley todavía permite a los empleadores realizar “pruebas de deterioro” y pruebas que miden la cantidad de THC actualmente en el torrente sanguíneo, ambos son indicadores mucho más precisos del uso muy reciente de marihuana.

Desafortunadamente, estos trabajadores están específicamente excluidos de las nuevas reglas que rodean las pruebas de drogas y las medidas disciplinarias. La excepción se aplica tanto a las personas que trabajan directamente para agencias federales como  a las personas  que trabajan para contratistas federales privados que deben pasar una verificación de antecedentes y / o recibir autorización de seguridad. Para estos trabajadores, las reglas probablemente no cambiarán hasta que el gobierno federal cambie su clasificación del cannabis como una sustancia ilegal.  Si trabaja como trabajador de la construcción, también está excluido de las protecciones de la nueva ley.

La nueva ley se aplica de la misma manera a los solicitantes de empleo que a los empleados actuales, lo que significa que no se le puede pedir que realice una prueba de drogas dirigida al metabolito no psicoactivo del cannabis. Sin embargo, un empleador potencial aún puede pedirle que realice una prueba de drogas que se dirija a otros tipos de consumo de drogas y decidir no contratarlo sobre esa base, por lo que la precaución siempre es clave.

Aunque no protege todo, AB 2188 es un primer paso prometedor en la dirección correcta para los trabajadores de California que se preocupan por proteger los medios de vida sin perder su privacidad personal. Si tiene alguna pregunta sobre cualquiera de los temas discutidos en este boletín o cree que puede tener un reclamo contra su empleador, no dude en contactarnos al (310) 438-5555 para obtener más información.

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